viernes, noviembre 30, 2007

Un cuento...

Salió de un río en el que todo era pequeño, insustancial. Abrió los ojos y vio un océano, inmenso, azul. No parecía que sus aguas fueran turbulentas y se lo pudieran tragar con un simple vaivén. Miró al cielo y el sol brillaba como nunca antes lo había visto. Estuvo nadando tranquilamente y buceando en sus nítidas y transparentes aguas.

Uno de esos días vio una estrella de mar con unos colores vivos e intensos. Fue hacía ella para cogerla y admirarla a la luz del sol. La corriente marina se la iba llevando de un lado a otro. Estuvo así durante un tiempo pero al final un día la pudo coger y llevársela a la superficie para admirarla, rozarla con sus dedos, que sus ojos admiraran aquellos colores llenos de vida, llenos de sensaciones que él nunca había visto antes.

Durante mucho tiempo estuvieron navegando juntos. Viendo los amaneceres, la puestas de sol. La luna llena, las estrellas y las constelaciones. La lluvia los golpeaba de manera atroz y despiadada, pero juntos se protegían y volvían a emerger.

Un día amaneció con el cielo de color rojo. Él se asustó. La busco desesperadamente y no la encontró. La llamó a gritos. Y por fin, escondida bajo una roca la encontró llorando sin consuelo alguno. La abrazó y la besó pero ella no parecía ser la misma. Se desprendió de él y le dijo que sus caminos tenían que separarse. En su vida había una estrella pequeñita que formaba parte de ella Necesitaba poder respirar y encontrar un camino al lado de alguien que aceptara esa parte pequeñita de ella que le llevara a otro mar. A un mar que pudiera compartir con otras estrellas como ella. No hacía falta que tuvieran los colores tan vivos e intensos como los de ella, no. Tan solo necesitaba una estrella que quisiera compartir su camino y no a alguien con el tan solo sentir momentos que al final siempre superficiales.

En esos momentos se sintió morir. La soltó para que nadara en libertad, para que encontrara aquello que su corazón le dictaba y él no estaba en su dictado.
Volvió a su río, volvió a su oscuridad.


En su corazón y en el cielo siempre estaría ella, brillando como ninguna otra.
Desconozco el autor.

miércoles, noviembre 28, 2007

Luna mía...

Hoy hablo desde el bajón...
Dolor de fingir,
dolor de fingir mi muerte.
Dolor, de mi muerte,
dolor de mi muerte de mí.
Dolor de ti,
dolor de no tener de ti.
Dolor de ti en la ausencia,
dolor de tu ausencia en mí.
Quiero morir de ti, para ti.
Quiero nacer en tus brazos
Y morir en tu boca.
Quiero ser para ti, y de ti.
Quiero estar en ti, para ti.
Quiero sabor tuyo, de ti.
Tengo ansia de ti,
ausencia tuya, en mí.
Tengo deseo en ti,
miedo a ti, o de mí.
Tengo el corazón tuyo,
conmigo, en mí.
Tengo tu locura,
para mí, sin ti.
Dolor de mi muerte de mí.
Muriendo, a paso agigantado,
en ti, contigo.
Dolor de mi muerte contigo.
Sin ti.

lunes, noviembre 26, 2007

Hoy hablo desde el interior de mi conciencia. Dejando a un lado los sentimientos.

De todo se aprende... Con el paso de los días, voy interiorizando todo lo ocurrido y empiezo a ver cosas que hasta ahora no podía ver y de las que no voy a permitir que me vuelvan a suceder. No más remiendos en el corazón: CERRADO POR DERRIBO.

Por suerte o por desgracia, es lo que me ha tocado vivir. Pero repito, de todo se aprende...
Y con esto no quiero quitar ni borrar momentos bonitos, muy bonitos y que no son pocos.

Recapacitando veo, que hasta ahora, he dado con personas o he elegido a personas dependientes emocionalmente e inestables (cada uno a su manera) que ha hecho que me saliera del camino, de un camino al que suelo tender pero que hace tiempo dejé atrás. Volver a vivir situaciones de retroceso no tiene sentido. Es algo de lo que me desprendí y a lo que no quiero volver.

La Luna llena de este fin de semana, a la cual pedí y pedí, terminó alumbrándome. Ahora veo con claridad. Cuando no estoy con personas con este perfil, soy feliz, me siento llena, con fuerza, segura de mi misma y muy, muy alegre. Cuando establezco una relación desde ahí, vuelvo a conductas pasadas... Inseguridades, carencias y vulnerabilidad salen a flor de piel y se apoderan de mis emociones. Hacen que me sienta muy pequeña.

Por eso, adios le digo a esas historias que pasan a mi lado. No quiero ser como un imán para aliviar a los demás, porque hasta ahora, todas las historias que he intentado han terminado convirtiéndose en una putada para mí. Si una cosa he aprendido es que no soy ni quiero ser la salvadora de nadie, ni quiero que me salve nadie. Así no se establece una relación sana. " Cada perrico se lame su pijico".

Atrás dejo ese "mirar al futuro" como en una sala de espera donde miro detrás de los cristales a la gente corriendo, sin verme... tienen prisa. Y mientras, yo me quedo sentada esperando... esperando que me ocurra algo. Atrás lo dejo y lo hago sin mirar atrás. VIVO EL AHORA.

Y viviendo el Ahora, siento que ese esperar algo, no era más que la necesidad de mi misma, mi necesidad de mí. Sí, tengo mucho que dar pero esas ganas de dar es lo que hace que me pierda. Por eso, el Ahora es tiempo en el que todo ese amor es para mí y esa necesidad de amor, es la necesidad de mimarme, de cuidarme y dedicarme a mi...
... y me lo voy a permitir aunque suene a narcisista.



sábado, noviembre 24, 2007

Hoy hablo desde el enfado y la decepción.

Pienso, y son asuntos serios,
lo poquito que nos queda si perdemos el respeto.
Siento, y a veces me avergüenzo,
por todos los que les falta, los que no lo conocieron.

Veo, aunque no lo quiera, lo veo,
mala leche gratuita, veo mentira, veo desprecio,
y poco arte en las maneras y en las formas.

Vuelvo a sentir un engaño, de ahí el vacío que siento. ¿Será posible cerrar las heridas del camino y no pensar en el pasado?... Están dejando secuelas. Demasiados engaños...Es muy triste pensar, el no poder volver a confiar.

No creo, no creo en las personas, en las palabras... palabras viles y crueles que traicionan tu camino. No creo en las promesas... se las lleva el viento, dueñas de nadie que van buscando la ilusión...

Cuando confías, cuando entregas tu confianza a alguien, das mucho de ti y lo haces desde el interior. La confianza es algo tan sutil y frágil que cuando la apuñalan, quedas abatido, es como un fuego que te quema y no deja nada, sólo desolación y el alma herida.

No me siento libre al no poder confiar. ¡Quiero escapar del tiempo y del lugar!
El recuerdo, conmigo lo llevo...

martes, noviembre 20, 2007

El Amor no es un juego y a mi me la jugaron...

=




domingo, noviembre 18, 2007

Su silencio es la conversación más triste que he tenido...

... así que cierro el libro y hago un brindis:
Por el recuerdo,
por el olvido,
por el fracaso
y la ceguera...
Por los que hoy me tienen,
por los perdedores que me tuvieron y me dejaron ir
y por los suertudos que me conozcan.

Salud!!

jueves, noviembre 15, 2007

Decidió alejarse, sin embargo mi corazón pide amarle.

Miro a la Luna y me lía, ¡¡se ha vuelto loca!!. Ya no me hace caso, se ha cansado de ser el amor de todos. Esta noche está preciosa...

Creía en unos sueños, castillos de arena. Me guardé para tí lo mejor de mi misma, de los besos más sentidos, de caricias más profundas, sin excusas... Me dejaba matar de amor con tus labios y ahora cumplo la condena de no volverlos a besar. Como duelen los recuerdos!!!...

Pensando en ti en la noche, la Luna muerta, tus letras mudas y yo... pensando en tí. Me cuesta vivir, me faltas. Una se muere cuando renuncia a sus sueños, porque si hay algún lugar donde quiero ir es allí contigo

Decidió alejarse, sin embargo mi corazón pide amarle. El Amor no tiene otro deseo que el de realizarse... "Ven y baila la luz, y haremos que sea fácil y mantendremos el sol en mis ojos y la luna en los tuyos".

Por tí daría mis sueños, pero te tengo que decir adios y ... más me duele el corazón, más me duele el sentimiento.


Me iré a ver de cerca el mar para mirar de lejos lo que ya no hay de tí, en mí.

Ç*


...Intentando pasar página.

miércoles, noviembre 14, 2007

Valentía

La valentía es un valor universal que nos enseña a defender aquello que vale la pena, a dominar nuestros miedos y a sobreponernos en la adversidad. Sin la valentía, en los momentos difíciles nuestras vidas podrían irse a la deriva, sin embargo la fortaleza interior conducida por una conciencia recta, pueden llevarnos más lejos de lo que podríamos imaginar.

Ser valiente no es sencillo. En ocasiones, la valentía significa afrontar las consecuencias de nuestros actos, los productos de nuestros errores.

La vida misma no es sencilla y puede ser, en ocasiones, sorprendentemente dura.
La valentía es la diferencia entre hundirse o seguir nadando.

Por otra parte, la valentía también tiene que ver directamente con defender lo que sabemos que es correcto. La conciencia con frecuencia nos indica que se está cometiendo una injusticia, o que se está violentando algún derecho. En esos momentos, es necesaria una posición concreta para actuar como es debido y para defender lo que está bien.

La valentía nos hace personas ordinarias que pueden obtener resultados extraordinarios. Una persona que admite sus errores, que afronta las consecuencias de sus actos, que no calla cuando sabe que algo está mal, puede estar asumiendo riesgos, pero también está creando una diferencia real en su vida y en el mundo que le rodea.

Los seres humanos solemos dejarnos llevar por la comodidad y, desgraciadamente, por los miedos. Con gran frecuencia generamos nuestros propios fantasmas y temores inexistentes; nos planteamos consecuencias que aún no existen pero que vemos como algo muy real. No es raro que nuestra imaginación nos traicione planteándonos escenarios y panoramas desoladores, y nos inmovilizamos simplemente porque creemos que algo puede salir mal.

La valentía es afrontar riesgos, vencer miedos. A veces las consecuencias de algo pueden ser duras. En ocasiones nuestra valentía no cambia el mundo. La valentía no asegura el éxito inmediato, eso es cierto. Sin embargo hay una gran diferencia entre ser un cobarde y ser un valiente: la posibilidad de lograr algo. La diferencia es Esperanza.

Quien es cobarde tiene un futuro cierto: la mediocridad. Quien es valiente tiene un futuro inmediato incierto, pero siempre encontrará al final del camino la corona de la victoria.

La valentía es un valor que se vive día a día, en las pequeñas cosas. No es necesario esperar grandes afrentas, tremendos errores o increíbles batallas. La cobardía diaria sumerge a las personas en un pantano cómodo, suave, pero que acaba ahogándoles. La valentía en las cosas pequeñas va construyendo una obra sólida que tal vez en el momento inmediato no sea tan grande o tan bella, pero que tarde o temprano se convertirá en un magnífico edificio.

La valentía construye personas dignas de respeto y de confianza.

Valor es lo que se necesita para levantarse y hablar; pero también es lo que se requiere para sentarse y escuchar.

domingo, noviembre 11, 2007

El duelo, duele...

¿Donde se va el amor cuando se va? ¿Donde mis ilusiones?.

Mi habilidad para hallar el límite de lo máximo fue mi gran afán en momentos de gran soledad...Ahora, no encuentro esa fuerza.
Porque cada nuevo despertar no es más que un sueño muerto. Me voy apagando... Mi mundo está tan oscuro, que al ver la luz, me ciega y no puedo ver la claridad que hay fuera de mi.

Si me quedo a oscuras: ¡¡Luz de la locura, ven y alúmbrame!!

Prisionera de un triste destino, sin libertad. ¿De qué me sirvió volar?... Me enseñaron a volar para después cortarme las alas. Ha sido un golpe bajo...

De noche, cuando todo está oscuro y en silencio, la Luna me susurra su nombre...

... Y volveré a ser yo misma: ¡¡¡LIBRE!!!

viernes, noviembre 02, 2007

CONFÍO EN NUESTRA MAGIA...CONFÍO EN TÍ

Llevo días que no comprendo nada, sintiendo mucho dolor, mucha incertidumbre, mucho miedo, mucha ansiedad...
Quisiera comprender para así poder asimilar y aceptar lo que está pasando, para poder seguir adelante y estar tranquila. Quisiera tener la opción de poder hablar, de escuchar... porque el diálogo es escuchar, no suponer.
Pero aun con mi dolor, intento respetar (aunque hay momentos que enloquezco) y respetaré hasta que no me queden fuerzas, porque confío... confío en el amor tan grande que siento.
Porque para mí, el AMOR es querer el más puro interés por el bienestar de la otra persona, es saber respetar nuestros tiempos y nuestras elecciones, es seguir sintiendo tanto o más aun en los desencuentros, aun después de esos momentos de discusión o enfado... El amor es la decisión sincera de crear para la persona amada un espacio de libertad tan amplio, tan amplio, como para que ella pueda elegir hacer con su vida lo que desee, aun cuando su decisión no me guste, aun cuando su elección no me incluya, aun cuando me esté matando de dolor...
Todos los días me armo de paciencia y valentía...
Le pido a la Luna: sólo necesito una palabra.
Quisiera que a mi también me respetara...

jueves, noviembre 01, 2007

1 de noviembre: DÍA DE LAS ÁNIMAS


Han pasado ya dos años pero algo me llevó hasta ese lugar...

Allí, sentada junto a él, mirando el paisaje lunar, pude reflexionar.