martes, junio 26, 2007

Enamorada de la vida, aunque a veces duela...

¿Amar duele?¿El amor es el dolor más bello que existe? ¿Es el amor una enfermedad del alma? ¿o una droga?.

Es notable lo que aumenta el peso de la existencia cuando el desamor te ha hincado el diente: nada existe, nada palpita, nada brilla...

El desamor abrasa. Sobre todo porque llegas a creer que tus pasiones son auténticas fuerzas de la naturaleza, y que nunca podrás amar a nadie de ese modo.

Luego pasan los años, las parejas, los enamoramientos fulminantes, los desencantos... Se te va poblando la memoria de pasiones apagadas y aprendes a relativizar cada vez más tus sentimientos. Pero aún así el desamor escuece. Cuando el desamor te hinca el diente, suele comerte entera. Eso también lo aprendes con los años...

Pero con el tiempo, el mundo vuelve a pintarse de colores y a recobrar su brillo. Amaste, lo sabes porque tu memoria te lo dice, pero tus sentimientos no lo recuerdan.

Y... aunque el desamor duele, uno no puede pasar por la vida sin mancharse y sin herirse; y que todo lo importante tiene un precio: el dolor del desamor y atreverse a afrontarlo es el precio de tu capacidad de amar y de esa intensidad gloriosa que la pasión te ofrece; que de todas las rupturas se aprende algo; y que el amor no está en el otro, sino en tí mismo.

Si una vez amaste, lo volverás hacer, pero siendo más sabio.

martes, junio 19, 2007

AUTOSUFICIENTE AL FIN!!!!

¡¡¡Hoy es aquel mañana, que ayer me preocupaba tanto!!!